lunes, abril 05, 2010

Jueves





La siniestra se ha posado
en medio del día
y me ha partido en dos.

En medio como el vomitivo jueves.


Jueves.
A veces suena a llaves que nada abren,
a estrellas que no se fugan pero que se esfuman.


Jueves o llueves.
La misma lluvia que no moja, el paraguas sin aguas que parar, el pasamontañas en medio de la ciudad y las montañas muertas de risa en el dibujo del hijo de tu vecino del sexto.

Jueves.
Todos los seres que destriparía con mis propios dientes,
fatigados de tanto hueso duro de roer.

Jueves.
Castigador,
poblador de madrugadas.

Jueves: Crapulita de mi alcoba,
si te quedas ya no vuelves.

Jueves, jueves, jueves, jueves, jueves, jueves, jueves...
SSSSSSSHHH!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Deja de dar La Nota.
Sólo quiero un poco de Rock.




Reservados todos los derechos

martes, marzo 16, 2010

Amor al desnudo

Piérdete en mis redes silenciosas
de dama chicle,
De mascar y tirar.
Masca la tragedia de un día de empacho de patatas fritas,
zumo de garrafa
y otras cuitas

Cuélate en mis botas
Y descálzate de tu ironía,

Desnúdate de todo
Y acurrúcate en mi alma trotamundos
De nada.


Reservados todos los derechos
De su poemario inédito "Oscuro"

martes, febrero 23, 2010

Indigestión


Deslízate por mis ojos
Y engánchate a mi corazón.
Báñate en mi rojo
Y baila al ritmo de tacón,
De fandango, de flamenco…

Muévete por bulerías
Y piérdete en mis brujerías.

Muerde mis labios,
Cómete mis risas
Y escupe por la ventana de tu cuerpo
todo el ácido que envenena mi tiempo.


De su poemario inédito Oscuro

Reservados todos los derechos




jueves, febrero 11, 2010

El mundo me espanta



Si me adivinas figura de espantapájaros

no te asustes que es mi miedo a la gente,

a sus pájaros

y a sus pájaras.



Reservados todos los derechos


lunes, diciembre 21, 2009

Náyade ahogada


En un tiempo lejano corría a tu lado
y comía tus migas.Te ataba a mis lunas y menguaba tu agenda.
En un tiempo relativo
amasaba tu suerte y dibujaba tus risas.


Tú acariciabas mi cabello, que caía firme como una cortina de terciopelo,
Y te entretenías hasta el amanecer o hasta que desvelado comenzabas a besarme.
En aquel tiempo me bañaba en fuentes de mansas aguas, claras y cristalinas,
Ricas de azules.

Era tu náyade de pelo rojo,
Un endiablado crucigrama al borde de la piscina,
Una margarita deshojada en un jarrón sin agua,
Un díscolo torbellino galopando sobre tu alargada figura.

Era.
Era tu náyade de pelo rojo.

Ahora, olvidada pamela en el atardecer del malecón.
Herida paloma, Goma de mascar de tu rumiante corazón.

Era.
Era tu náyade de pelo rojo.


Ahora.
Ahora, tengo ganas de lágrimas,
Pero sobre todo de besos.


Reservados todos los derechos
De su poemario " GATO NEGRO"
http://gatonegros.blogspot.com

martes, diciembre 08, 2009

ENTRAÑABLES

Prende la servilleta de blondas sobre tu triste ritmo de mimo dormido y átame a la pata de tu oscura mirada, donde a lo mejor me encuentres como herida paloma o a lo mejor te pierdas en mi rotundo bolsillo.

¡Mal rayo nos parta en dos
y vomite uno sólo sobre el mismo lecho desnudo!

Esta noche, mi amo,
Afila el cuchillo que mi corazón ya no bombea.

Esta luna, mi amo,
cubre mis manos de rojo
y llena de acero tus ojos.

Esta noche, mi amo,
necesito tu acero.


De su poemario inédito "Oscuro"
Reservados todos los derechos

martes, noviembre 03, 2009

La última pala de arena




De familia alegre,
pero pobre.
A fin de cuentas
y en el momento de echar.. cuentas:
Tremendamente pobre.

Llegó el momento del adiós
y regresó a casa con las tierras heredadas,
en el bolsillo
de su impermeable amarillo.

Ayer jugueteaba con su herencia.
El viejo volteaba el reloj,
de arriba a abajo
de abajo a arriba,
y la arena se movía como la primera vez.

El pobre heredero
derrochando su derecho real:
“ Derecho a disfrutar del tiempo”

Descansen en paz los que se fueron,
que todavía hay tiempo para el adiós
.



De su poemario "Musas de Cartón"

Reservados todos los derechos

domingo, septiembre 20, 2009

Sombrero Roto

















Foto de Marta Almería


He soñado tu sombrero roto
y he visto
las cicatrices en tu rostro.


He soñado con muertas tardes de televisión
y helados pies
envueltos en tu manta
de retales de colores.


He soñado con tu sonrisa tirante,
y he visto agujeros
en tus calcetines de ejecutivo distante.

No conozco tu nombre
pero me abrazo a tu abrazo
y duermo tu sueño
de primavera tardía.

He soñado tu sombrero roto
y he visto las cicatrices en tu rostro.

He soñado con cartas rotas
y llamadas perdidas;
teléfonos descolgados
y vinilos rallados.

He soñado tus mustios despertares,
y también tu cara sorprendida
al ver un nuevo día.

No conozco tu nombre
pero me abrazo a tu abrazo
y duermo en tu estanque
donde ya no vuelan mariposas,
ni pájaros, ni moscas,
ni nada de nada.

Reservados todos los derechos

lunes, junio 01, 2009

TROYANO

A Bella Nieves







Veo mis manos sobre el teclado
y nos las reconozco.

Tu ausencia ha dibujado el vacío en sus dedos
Y las siento perdidas entre letras,
comas y @.
Y las veo acomodadas entre los ¿?,
Soltando la pereza de ¡!!¡¡.

Siento la nada
De la fría pantalla de un documento vacío
Y no logro ordenar unas letras
para decirte:
te extraño

Veo mis manos sobre el teclado
Y en ellas te reconozco.

Cristina Ruberte-París
Perteneciente a su poemario inédito
" Un Tejado Cualquiera"
Reservados todos los derechos

viernes, abril 24, 2009

Ayer



Foto Marta Almeria


Antes de que sea ayer,
déjame que te tome la mano y te dibuje las líneas,
mírate en mis ojos
y escucha a mi bola de cristal.
Tus líneas son curvas y rectas,
son gruesas y finas.
Tus líneas son dulces y amargas,
sorprendentes y aterradoras.

Antes de que sea ayer,
déjame que te diga que las meigas existen
y también las geishas,
que haberlas hailas
y yo las he visto
hasta lolailas.

Déjame que te cuente y escucha:

Ayer te puse alas
y hoy te las quise quitar.
Ayer volaba contigo
y hoy no sabía volar sola.

Antes de que sea ayer,
déjame que te toque, hombre de piedra,
déjame que me abrace
a tu corazón de cartón.

Dónde quiera que estés te gustará saber,
por más abandonado que te encuentres,
que por ti ...


Hay un ángel sin alas.

Soy una geisha con kimono de plástico,
una meiga con cristales en la mano y sin bola,
un ser alado,
quizás soñado,
sin ángel.

Antes de que sea ayer,
quiero que vueles conmigo
hasta que una a una caigan nuestras plumas,
hasta que uno a uno florezcan nuestros besos
y despertemos de pronto
pero juntos.

Y quiero romper lunas y pegarlas
y crecerlas.
Y borrarlas.
Y también quiero sumar estrellas
y restar.
Contar una,
dos,
tres,
cuatro estrellas
y cien más hasta el infinito.
Y esconder, hombre de piedra, un estrella fugaz en tu almohada.

Antes de que sea ayer,
déjame que te toque, hombre de piedra,
déjame que me abrace
a tu corazón de cartón.

De su Poemario Crucigrama de Amapolas
http://www.publicatuslibros.com/autor/info/cristina-ruberte-paris/
Reservados todos los derechos

martes, marzo 31, 2009

“Traspasando Fronteras”

A las inmigrantes
preñadas de ilusión
con el don de la nada






Foto de E. Ruiz del Castillo


La esperanza blanca
te habita el negro vientre.
La venganza te desviste de cordura
y de amargura.
Te viste el mañana de pasos largos
de tragos cortos
de chequera, nevera
y pecera de peces de colores de niño rico de fiesta;
de cara alegre
y sonrisa blanca.

Tus uñas
blancas
sobre la tierra seca hacen un surco,
y otro
y otro surco.
Sólo el cayuco, te dices.

Cayuco

Entusiasmada, con el don divino de tus entrañas, te lanzas
y anidas al lado de otros muchos elegidos,
de unos pocos bienaventurados
sin ventura.

A medio camino de la aventura,
cuando las estrellas fugaces regalan deseos de película de cine con coca-cola
y palomitas blancas,
A tiro de piedra está.

Y en medio del camino
las manos se te llenan de
sangre
y los bolsillos de peces.

Y tú,
A tiro de piedra estás.



Reservados Todos los Derechos
Cristina Ruberte-París

domingo, febrero 22, 2009

ACÁ

















Foto de Lola González
En esta noche,
cuajada de recuerdos,
quiero que seas mi príncipe.
Y atrapar tus silencios
en mi cajita oriental de mariposas violetas,
donde residen, como reinas,
las flores secas
que atraparon un momento.
Nuestro momento.

Siento tu aliento
en mis mejillas
y también tus piernas
dobladas junto a las mías.
Dulce columpio que me balancea al país de Siempre Juntos,
donde no eres mi príncipe.
No.
Eres mi rey.

Esta noche
contaremos aniversarios
y reencuentros,
esta noche...
Esta noche
Te contaré cosas que ya sabes,
mentiras y quizás, también,
te contaré un cuento.
Esta noche.

Esta noche,
contaremos hasta el más allá
y si en el más allá te encuentro
te traeré -balanceo dulce- hasta el más acá,
donde siempre serás
mi príncipe.
Mi príncipe
de sueños perdidos
.


Cristina Ruberte-París
Reservados todos los Derechos

domingo, enero 25, 2009

ARAÑA

Dedicado a
Grupo Poético Brétema de Vigo


























Foto de Marta Almería

Si te rozo a contrapelo
Y disparo la sirena de emergencia
Y canta para ti la bella de cola de pez
Y melena de corales,
A lo mejor ya te he pescado
En mis redes silenciosas.

Si te llevo a la cocina de mi alma
Y destapo los pucheros de rutina,
Si te sirvo mis entrañas en vajilla de domingo…

Si te araño el alma
No es por ser salada,
Ni casualidad de ser maña.
Cuando mi poema te araña
Mi corazón malduerme enamorado
Malvive envenenada mi alma
y condenada maldice.

Si mis uñas romas te arañan,
Deja que te enmarañe en mis mañanas de nadie
Y quiéreme cada mañana, aunque sea araña.


Cristina Ruberte-París

Reservados todos los derechos

sábado, diciembre 13, 2008

Materia poco elaborada






















Foto de Lola González


Fotocopiadora humana,
Multicopista de costumbres.
Falsas costumbres,
Raras maneras multiplicadas
A lo largo y ancho de la rutina.

Plastificadas almas
Que no se inmutan por nada.



Cristina Ruberte-París
Reservados todos los derechos




martes, octubre 21, 2008

Estar en Mi


Foto de Marta Almería

Paso
a paso.


Si no estás en mis zapatos
échate a un lado
Por si acaso



Cristina Ruberte-París

Reservados todos los derechos

jueves, octubre 16, 2008

Volar Bajo

Foto de Lola González



Saben que nunca,
que nunca lo haría.



A veces

los barrotes son tan duros
que da miedo tocarlos.
A veces.

A veces

la prisión
se torna tan pequeña
que el tacto de óxido en mis manos
es una invitación para echar a volar.
A veces.

Dicen que nunca me han visto volar.
Yo tampoco a ellos
y sin embargo los sueño.



Los sueño volando,
aunque no adivine sus alas
bajo sus tristes uniformes grises,
aunque no sople el viento
ni con ayuda del ventilador,
aunque eso no ocurra,
aun cuando lo que ocurre es mucho peor,
yo los veo volar.

Y porque en mi pensamiento vuelan
ellos sienten sus alas.

Dicen que no me han visto
volar
y yo,
YO ya he volado con ellos.





Cristina Ruberte-París
de su poemario "Crucigrama de Amapolas"

lunes, septiembre 29, 2008

Naciste como cae una hoja



Tienes mirada de otoño

pero las hojas de tu calendario caen lentamente.


Cristina Ruberte-París
Reservados todos los derechos

domingo, septiembre 21, 2008

El Hombre del Piano

Foto de E. Ruiz del Castillo



El hombre del piano tenía la misma cara de cansado que el hombre que inventó el baile de la raspa. Tenía cara de hombre pescado.






Cristina Ruberte-París

Reservados todos los derechos

viernes, agosto 29, 2008

Sábado Noche


Foto E. Ruiz del Castillo



Su mirada azul me enfriaba como un brazo de mar Cantábrico. Mis manos, ajenas, contaban ácidos.–“Un mal viaje”, escupió el psiquiatra de guardia.





Cristina Ruberte París

Reservados todos los derechos

viernes, julio 11, 2008

Echarse a un lado, tirar pa´ lante.


Si te quitara la fregona de las manos
Y el mandil de tus pechos

Qué quedaría de ti
y de tus días preñados de idas y venidas, por el pasillo oscuro de la casa?

Si te quitaras los rulos rosas
y el aro de esposa

¿Qué te ataría al día largo
y al tiempo corto?

¿Qué sería de ti
Y de tu nada
acurrucada en la bata acolchada de mustias flores.
Reservados todos los derechos

domingo, mayo 11, 2008

Rezos

¡Plegarias al unísono!

Tantos rezos:
de mañana,
de tarde,
de domingo
y durante mi jornada extra.

¡Plegarias al unísono!

Rezo
para que te quedes
y tú
para que te deje.

Patosa,
como siempre,
resbalaré con las cuentas de tu rosario...

Con tu cruz me he de quedar.


de su Poemario "Amapolas y Cacerolas"
Reservados todos los derechos

miércoles, febrero 27, 2008

Deshójame




Las caducas eran las que caían de los árboles en otoño.
Cuántas tardes, con palmetazo incluido, pasábamos delante de las hojas, de las del libro y de las de la rivera, tratando de comprender los misterios de la vida a través de un árbol.
Hojas eternas y hojas efímeras que se desprendían tras sentir el más ligero viento. Qué difícil, tan tiernos, entender por qué la naturaleza brindaba eternidad a determinadas hojas. Todos aquellos descubrimientos los apretujábamos en nuestra pequeña cabeza deshojada, sin saber lo mucho que todo aquello tenía que ver con la existencia.

Eran días en los que el enojo con frecuencia nos sacudía, y mucho, porque no teníamos opción para elegir la ropa: el humilde colegial no tenía perchas en el ropero y tampoco agallas para protestar. Entre las rayas azules de las enormes batas blancas, nos tenían que durar unos cuatro cursos, sólo destacaba el rubio que hacia raya entre tanto morenito desdentado y el brutote, que siempre reventaba el inmaculado uniforme.
El invierno llegaba cuando, a través de megafonía, en el aula irrumpía la voz carrasposa del hermano Pedro, que fiel a su cita, nos avisaba de la obligación de alargar las alegres mangas cortas. Luego, a vuelta con las estaciones, celebrábamos la puesta del uniforme de verano con el aire renovado de las primeras salidas a la explanada de tierra arenosa y los primeros dibujos de mercromina, en codos y rodillas.
Y ocurría que casi nunca pasábamos de curso con la misma bata, que al primer cambio de estación se había llenado de pelotas y un poco más tarde había cedido protagonismo a las relucientes coderas de skay azul marino, que hacendosamente zurcían nuestras madres.

Ahora nadie, ni siquiera los meteorólogos que nos ilustran por las distintas televisiones, aciertan a cambiarnos el atuendo cada estación. Cada año el invierno está más cerca del verano y las hojas…
Las hojas del calendario caen más rápidas, cada vez más rápidas.

Ayer anduve media hora pisando charcos pero mis sandalias no se mojaron. Ayer fue un día de los de pasar hoja.


"Relatos para leer en tres minutos. Luis del Val"

Ediciones Sallent de Gállego. 2005
Reservados todos lo derechos

jueves, enero 10, 2008



















La madre que espera hijo,
La vecina que lo llama.

El adolescente que busca novia,
La novia que será madre.

La mujer que pierde al hijo,
La madre que lo trae al mundo.

El mundo de las mujeres

Mujeres.

Tejedoras de esperanza,
Moradoras de ilusión.

Entusiasmadas hembras
Con el don divino dentro.

Mujeres.









Reservados todos los derechos


Gato Negro


Editorial Alebrijes. Argentina


http://gatonegros.blogspot.com/

miércoles, diciembre 12, 2007

Insomnio


Y por las noches,


un gato negro de la mala suerte
Imprime sus patas en mi negro coche.
Las persianas bajan con más prisa que por las mañanas suben.

Por las noches se apagan las luces,
Pero mis sueños no se encienden.

En la calle el gato llora, la vecina asa sardinas,
Y dos adolescentes se quieren morder.
Maldita conciencia de yogures caducados y plantas sedientas,
Impertinente agenda electrónica que todo lo procesa.

Acaso esta noche duerma sedada por la tele basura,
Por las marionetas drogadas que brincan y gritan,
Por los peleles de timbradas y sensuales voces,
Que todo lo tienen.

Acaso esta noche duerma algo,
O una tormenta anuncie el fin del verano

Por las noches se apagan las luces,
Pero mis sueños no se encienden




"Gato Negro"

Editorial Alebrijes

Argentina 2007

Reservados todos los derechos

domingo, octubre 07, 2007

Princesa de Piernas Cortas






Ojeras profundas visten tu cara.
Grácil princesa de piernas cortas
y trenzas largas,
lágrimas verdes
y otras rarezas,
que sólo tú, carita de filipina, soportas.

Te observo en el descanso
chupando el pitillo
y bailoteo en tus oes
de humo vagabundo.

Una hoja verde
descansa en tu remanso.
Ríes y yo río,
y, entre pitillo y pitillo, yo charlo contigo,
princesa de trenzas largas
y de tiempos perdidos
junto al río.

En el frío recreo, de gris cemento,
cantas.
Y corres,
abanico de colores,
con tu falda de cuadros escoceses,
grises, verdes y amarillos;
con tus calcetines blancos
y tu jersey azul.
Y también –aunque lo disimules-
te veo hacer pucheros
con tus carrillos rosas
y tus ojitos chinos.

Pucheros de lágrimas y angostura
para una dama de rara alma
y corazón sin costura.
Pucheros de pétalos de amargura.

Mamá ya no estaba.
No te vio echar los primeros dientes
aunque ratones no te faltaron.
Ratones blancos, ratones grises.
Locos ratones
escalando incesantes por tu noria.
Trepadores melancólicos
en tu frágil memoria.

A tu corazón,
tierno como un queso,
no le faltaron bigotes.
Ni abuelos, ni abuelas,
ni tíos, ni tías.

En la puerta no estaba.
Y sonó la sirena.
Contaste una, dos, tres, cuatro y...
Cinco mamás.
Y no contaste más
porque más no contabas.
Y pronto aprendiste a restar.

Y restaste a mamá,
para nunca llorar.

Tu mochila rosa de piedras se llenó
porque tus piernas cortas no andaban
y tu rodilla herida sangraba.

Ella no estaba.

No soltó tus trenzas de india de la luna,
de rubia amazona sobre blanco poni.
No mesó tu cabello, de trigo maduro,
suicidado junto al río.
Ni estiró los calcetines,
blancos de ganchillo,
enrollados en tus zapatos rosas
de princesa linda,
de reina de la hojarasca,
de hechicera de promesas,
en lágrimas verdes convertidas.

Y tu abuela lloraba
y lloraba.

Pero tú, princesa de trenzas largas
y ojeras profundas,
mirabas el río.

Solo mirabas el río

¿A dónde va el río?, abuela.
El río no va,
el río viene de las montañas.

¿Y no va a ningún sitio?, abuela.



Ella no estaba,
en tus fotos de pimpollo blanco,
teñido de amapolas rotas,
y rosario pulido.

Grácil princesa de piernas cortas
y trenzas largas,
hoy tu luna está menguada,
y el pitillo va y viene nervioso,
del cenicero a tu mano
y de la mano a tus labios
y las palabras se enredan
con el humo endiablado
de tu pitillo rubio.

Hoja verde
en las mansas aguas del río que no va,
donde la niña rubia de trenzas largas
moja sus pies.



Reservados todos los derechos

2.004

domingo, septiembre 23, 2007

Tatuaje de Azúcar

A tientas,
y a tontas,
anduve haciendo piruetas.
Y tanto me balanceé,
que desperté colgada en tu cuello.

Dejé que libaras mis sentimientos
y te complaciste en ello.
Lametazos por mi cuello:
tu mi oso,
yo tu miel

Me arrollaste
y nos enrollamos.
Nos perdimos,
y ya nunca nos encontramos...

Y en la madriguera:
Tus pensamientos tatuados en la noche.



Novena Antología Poesía Hispanoamericana
Ediciones Lord Byron. España


Reservados todos los Derechos.

Memento





No hay remordimiento.
No lo hay.

Dulce y blando movimiento tierno.
Brillos y destellos.
-Tápate los ojos, súbete el embozo-

No es momento.
No lo es.

Divertimento bobo de aburridas almas sin lamento.
Sentimiento falso,
alquimia etílica de colores,
de largos amaneceres.
Calendario raro,
hojas secas sin testamento.

No hay sentimiento,
No lo hay.


Novena Antología de Poesía Hispanoamericana.


Ediciones Lord Byron. España


Reservados Todos los Derechos




jueves, agosto 23, 2007

Silencio Oportuno

A veces.
a veces
a
veces.
v
e
c
e
s
A veces,
empiezo a hablar
y no paro.


Hablo y hablo sin parar.
Como una loca oscilante hablo y hablo.
Hablo alto,
fuerte y claro.

A veces,
hablo y hablo para no escucharme,
para no encontrarme.

A veces,
por el momento a veces.












2007 Inédito



Reservados todos los derechos

jueves, junio 28, 2007

Ojo que te ve, poeta que sufre













Fotografía D. Gil Ripoll 2.007


La mirada ingenua
que siempre muerde amargo.


La mirada crítica
de alma maldita, que quisiera ser miope
y renunciar a gafas.

La mirada aviesa que se enamora de legañas.

Ojo que te ve,
mirada acomodada en rostro ojeroso.


Poeta que sufre.



2007 Poema inédito


Reservado todos los derechos

martes, junio 12, 2007

Cielo Raso





Todavía duermen arropados por el cielo raso. Caracoles con manos de estropajo y labios que saben a rancio, babosas con cuello de terciopelo y besos de satén rojo. Roedores de luna llena
y rumiantes de cuartos menguantes.

Duermen, todavía, sedados por el olor a sándalo. -Narices embriagadas de vainilla y ambarina-. Mediodía de tu vida y cielo raso en tu techo. Mecedora de caramelo y saetas de golosina que nunca te despiertan, suspiros de estrellas muertas arrancados de las horas, muertas también. Son pobladores de la noche, sopladores de la buena suerte que vienen para llevarte, son décimos de lotería no premiados, deseos arrancados; cupidos de extraña forma. Son arqueros de flechas quebradas, estrategas sin estrategia. Caminantes sin meta que Todavía duermen arropados por el cielo raso.

"Crucigrama de amapolas" puede leerse en: http://www.publicatuslibros.com/biblioteca/libro/crucigramas-de-amapolas-completo/
2007. Reservados todos los derechos.

miércoles, mayo 30, 2007

Corazón de amapola



Tienes manos
teñidas de amapola.
Frías manos
de tristes palabras pobladas
donde los silencios verdes
de hiedra perezosa
se enredan
por tus dedos largos.

Estiras de la colcha
y la colcha va
y viene.
Primero a tu lado
luego al mío,
y la colcha de azules es mar
y el embozo:
Caracola soprano
que trae olas muertas
a nuestros labios secos.

Veo tus manos
teñidas de amapola
y a mi corazón licuado
haciendo surf
en la cresta de la ola.

martes, mayo 29, 2007

Tener Nada

A veces
tengo nada
y eso es mucho más
que tener algo.
Hay días
que sólo a mí me tengo
y no me tengo ni en pie.

Y no busco,
porque si rebusco
de lo que encuentro
me asusto.



"Crucigrama de Amapolas "
publicatuslibros.com
2007
Reservados todos los derechos

miércoles, abril 04, 2007

Vodevil

Vodevil de puertas
que se abren y se cierran.
Cascabeles de gatos desorientados.
Luna de sonrisa enlatada,
que te silba y te despierta.

Son más de las doce y tú sin llamar.

Montañas de galletas,
Barcos que naufragan
en mi tazón de leche mareada.

Excusas mordidas,
Mala leche para desayunar...

Y esta noche vuelta a empezar:

Vodevil de puertas,
que se abren y se cierran.
Galletas en soledad.



Reservados todos los derechos

Permiso de armas caducado

Disfrazada con rulos fucsias
y corta bata acolchada, de lilas apagadas y mustio verde,
recorre los pasillos de la casa.

Disfrazada de buenas palabras
y armada hasta los dientes
estrangulas al músculo rojo,
rapero de sentimientos aniquilados
y volteas al fofo calendario,
suspendido entre el ayer
y el mañana.

Media vuelta de rizos atrevidos,
corbatas de corales y flores de espuma de mar.
Media vuelta a los arrabales
donde el café humeante te espera en la cocina
Y también la costumbre
que, aunque armada hasta los dientes,vive sorda de palabras.

Crucigrama en lata de sardinas

La brevedad de una lata de sardinas
es el roto silencio del descanso del guerrero.
El plato frío
con las sardinas muertas
que nada dicen.






Dicen que no hay nada que decir
y nada dicen.

Montones de crucigramas vacíos de palabras
alborotan por los rincones del salón,
-de macetas muertas lleno-.
Mudos mapas de palabras bobas
que nada dicen.

Dicen que no hay nada que decir
y nada dicen.

Y nada dice el guerrero,
nada sus frías manos,
nada sus tristes ojos.








Reservados todos los derechos

Edic. Lord Byron España 2006

miércoles, enero 31, 2007

Comunícate

Después del primer encuentro, sintió como si el mundo fuera más grande. Manuela dudaba sí lo había tocado o alcanzado. El mundo a mis pies, se decía una y otra vez. Tal era el regocijo que sentía que por un momento quiso creer que toda la felicidad se la debía a un cuarzo de alma que le habían traído de Afganistán y que, según le habían contado, colocado primero en la mano del corazón y luego en la derecha, preñaba de ilusiones a la persona que lo poseía. Manuela así lo hizo. Pasó un día, otro, incluso una semana. Pero todo seguía igual... Bueno, todo no: casi todo. Sus ojos eran dos mariposas, que revoloteaban por el cielo de sus mejillas, y sus labios dos alas, que Manuela agitaba con ternura. Era el rostro de la espera, que aun tardaría dos semanas en desdibujarse.

Apareció como siempre lo hacen las cosas buenas: de repente. Llegó a ella cuando sus labios alados habían enmudecido, ahogados de tanto suspirar. Se asomó, tímidamente, por la pantalla del televisor y Manuela quiso tenerlo.

Hace un minuto ha vuelto a sonar la melodía de su amor. Debajo del volumen número tres de sus oposiciones le estaba esperando y ella, ilusionada, se ha abalanzado sobre él. Era Marta desde el aeropuerto. Manuela, apoyada en el quicio de la ventana, no deja de pensar en la suerte de su amiga, de viaje de novios en Roma. Manuela coge aire a pleno pulmón y lo expulsa en el cristal. Después, con su dedo, escribe sobre el vaho: Roma. Es genial, piensa, si lo leo al revés, Roma se convierte en amoR.

Manuela baja la persiana y regresa a su mesa de trabajo, donde, iluminada por el flexo, relee con atención el segundo capítulo del Quijote.

- Es curioso, dice Manuela mirándole tiernamente, tan solo hace un mes que entraste en mi vida y ya no puedo vivir sin ti.

Su teléfono móvil no le contesta.




"Quinientos Enamorados"
Egido Editorial
Zaragoza
año 2.000

Reservados todos los derechos

sábado, enero 13, 2007

Pájaro que no pía





Las mañanas

me arrugan



cuando te hago la cama

y te aliso la almohada.


Cobarde chacha de amor,

que en tu ausencia baila caprichosa
en tu camisa de franela




Coqueta enamorada

que presumida ahueca el delantal
y busca tu reflejo
en la tapa de la cacerola,
donde mima las lentejas..


de la suerte...



De la que nunca tuvo.





Las noches me encienden

cuando deshaces la cama.





Y soy tu modistilla

y te coso una corbata de besos,
para que cometas excesos




Lindo pájaro azul que se posa en la noche.

Enigmático ser alado
que centellea en la noche...

La que nunca vivimos.





Editorial Nuevo Ser
a.2.004 Argentina

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Diálogos con escritores

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