viernes, abril 24, 2009

Ayer



Foto Marta Almeria


Antes de que sea ayer,
déjame que te tome la mano y te dibuje las líneas,
mírate en mis ojos
y escucha a mi bola de cristal.
Tus líneas son curvas y rectas,
son gruesas y finas.
Tus líneas son dulces y amargas,
sorprendentes y aterradoras.

Antes de que sea ayer,
déjame que te diga que las meigas existen
y también las geishas,
que haberlas hailas
y yo las he visto
hasta lolailas.

Déjame que te cuente y escucha:

Ayer te puse alas
y hoy te las quise quitar.
Ayer volaba contigo
y hoy no sabía volar sola.

Antes de que sea ayer,
déjame que te toque, hombre de piedra,
déjame que me abrace
a tu corazón de cartón.

Dónde quiera que estés te gustará saber,
por más abandonado que te encuentres,
que por ti ...


Hay un ángel sin alas.

Soy una geisha con kimono de plástico,
una meiga con cristales en la mano y sin bola,
un ser alado,
quizás soñado,
sin ángel.

Antes de que sea ayer,
quiero que vueles conmigo
hasta que una a una caigan nuestras plumas,
hasta que uno a uno florezcan nuestros besos
y despertemos de pronto
pero juntos.

Y quiero romper lunas y pegarlas
y crecerlas.
Y borrarlas.
Y también quiero sumar estrellas
y restar.
Contar una,
dos,
tres,
cuatro estrellas
y cien más hasta el infinito.
Y esconder, hombre de piedra, un estrella fugaz en tu almohada.

Antes de que sea ayer,
déjame que te toque, hombre de piedra,
déjame que me abrace
a tu corazón de cartón.

De su Poemario Crucigrama de Amapolas
http://www.publicatuslibros.com/autor/info/cristina-ruberte-paris/
Reservados todos los derechos

martes, marzo 31, 2009

“Traspasando Fronteras”

A las inmigrantes
preñadas de ilusión
con el don de la nada






Foto de E. Ruiz del Castillo


La esperanza blanca
te habita el negro vientre.
La venganza te desviste de cordura
y de amargura.
Te viste el mañana de pasos largos
de tragos cortos
de chequera, nevera
y pecera de peces de colores de niño rico de fiesta;
de cara alegre
y sonrisa blanca.

Tus uñas
blancas
sobre la tierra seca hacen un surco,
y otro
y otro surco.
Sólo el cayuco, te dices.

Cayuco

Entusiasmada, con el don divino de tus entrañas, te lanzas
y anidas al lado de otros muchos elegidos,
de unos pocos bienaventurados
sin ventura.

A medio camino de la aventura,
cuando las estrellas fugaces regalan deseos de película de cine con coca-cola
y palomitas blancas,
A tiro de piedra está.

Y en medio del camino
las manos se te llenan de
sangre
y los bolsillos de peces.

Y tú,
A tiro de piedra estás.



Reservados Todos los Derechos
Cristina Ruberte-París

domingo, febrero 22, 2009

ACÁ

















Foto de Lola González
En esta noche,
cuajada de recuerdos,
quiero que seas mi príncipe.
Y atrapar tus silencios
en mi cajita oriental de mariposas violetas,
donde residen, como reinas,
las flores secas
que atraparon un momento.
Nuestro momento.

Siento tu aliento
en mis mejillas
y también tus piernas
dobladas junto a las mías.
Dulce columpio que me balancea al país de Siempre Juntos,
donde no eres mi príncipe.
No.
Eres mi rey.

Esta noche
contaremos aniversarios
y reencuentros,
esta noche...
Esta noche
Te contaré cosas que ya sabes,
mentiras y quizás, también,
te contaré un cuento.
Esta noche.

Esta noche,
contaremos hasta el más allá
y si en el más allá te encuentro
te traeré -balanceo dulce- hasta el más acá,
donde siempre serás
mi príncipe.
Mi príncipe
de sueños perdidos
.


Cristina Ruberte-París
Reservados todos los Derechos

domingo, enero 25, 2009

ARAÑA

Dedicado a
Grupo Poético Brétema de Vigo


























Foto de Marta Almería

Si te rozo a contrapelo
Y disparo la sirena de emergencia
Y canta para ti la bella de cola de pez
Y melena de corales,
A lo mejor ya te he pescado
En mis redes silenciosas.

Si te llevo a la cocina de mi alma
Y destapo los pucheros de rutina,
Si te sirvo mis entrañas en vajilla de domingo…

Si te araño el alma
No es por ser salada,
Ni casualidad de ser maña.
Cuando mi poema te araña
Mi corazón malduerme enamorado
Malvive envenenada mi alma
y condenada maldice.

Si mis uñas romas te arañan,
Deja que te enmarañe en mis mañanas de nadie
Y quiéreme cada mañana, aunque sea araña.


Cristina Ruberte-París

Reservados todos los derechos

sábado, diciembre 13, 2008

Materia poco elaborada






















Foto de Lola González


Fotocopiadora humana,
Multicopista de costumbres.
Falsas costumbres,
Raras maneras multiplicadas
A lo largo y ancho de la rutina.

Plastificadas almas
Que no se inmutan por nada.



Cristina Ruberte-París
Reservados todos los derechos




martes, octubre 21, 2008

Estar en Mi


Foto de Marta Almería

Paso
a paso.


Si no estás en mis zapatos
échate a un lado
Por si acaso



Cristina Ruberte-París

Reservados todos los derechos

jueves, octubre 16, 2008

Volar Bajo

Foto de Lola González



Saben que nunca,
que nunca lo haría.



A veces

los barrotes son tan duros
que da miedo tocarlos.
A veces.

A veces

la prisión
se torna tan pequeña
que el tacto de óxido en mis manos
es una invitación para echar a volar.
A veces.

Dicen que nunca me han visto volar.
Yo tampoco a ellos
y sin embargo los sueño.



Los sueño volando,
aunque no adivine sus alas
bajo sus tristes uniformes grises,
aunque no sople el viento
ni con ayuda del ventilador,
aunque eso no ocurra,
aun cuando lo que ocurre es mucho peor,
yo los veo volar.

Y porque en mi pensamiento vuelan
ellos sienten sus alas.

Dicen que no me han visto
volar
y yo,
YO ya he volado con ellos.





Cristina Ruberte-París
de su poemario "Crucigrama de Amapolas"

lunes, septiembre 29, 2008

Naciste como cae una hoja



Tienes mirada de otoño

pero las hojas de tu calendario caen lentamente.


Cristina Ruberte-París
Reservados todos los derechos

domingo, septiembre 21, 2008

El Hombre del Piano

Foto de E. Ruiz del Castillo



El hombre del piano tenía la misma cara de cansado que el hombre que inventó el baile de la raspa. Tenía cara de hombre pescado.






Cristina Ruberte-París

Reservados todos los derechos

viernes, agosto 29, 2008

Sábado Noche


Foto E. Ruiz del Castillo



Su mirada azul me enfriaba como un brazo de mar Cantábrico. Mis manos, ajenas, contaban ácidos.–“Un mal viaje”, escupió el psiquiatra de guardia.





Cristina Ruberte París

Reservados todos los derechos

viernes, julio 11, 2008

Echarse a un lado, tirar pa´ lante.


Si te quitara la fregona de las manos
Y el mandil de tus pechos

Qué quedaría de ti
y de tus días preñados de idas y venidas, por el pasillo oscuro de la casa?

Si te quitaras los rulos rosas
y el aro de esposa

¿Qué te ataría al día largo
y al tiempo corto?

¿Qué sería de ti
Y de tu nada
acurrucada en la bata acolchada de mustias flores.
Reservados todos los derechos

domingo, mayo 11, 2008

Rezos

¡Plegarias al unísono!

Tantos rezos:
de mañana,
de tarde,
de domingo
y durante mi jornada extra.

¡Plegarias al unísono!

Rezo
para que te quedes
y tú
para que te deje.

Patosa,
como siempre,
resbalaré con las cuentas de tu rosario...

Con tu cruz me he de quedar.


de su Poemario "Amapolas y Cacerolas"
Reservados todos los derechos

miércoles, febrero 27, 2008

Deshójame




Las caducas eran las que caían de los árboles en otoño.
Cuántas tardes, con palmetazo incluido, pasábamos delante de las hojas, de las del libro y de las de la rivera, tratando de comprender los misterios de la vida a través de un árbol.
Hojas eternas y hojas efímeras que se desprendían tras sentir el más ligero viento. Qué difícil, tan tiernos, entender por qué la naturaleza brindaba eternidad a determinadas hojas. Todos aquellos descubrimientos los apretujábamos en nuestra pequeña cabeza deshojada, sin saber lo mucho que todo aquello tenía que ver con la existencia.

Eran días en los que el enojo con frecuencia nos sacudía, y mucho, porque no teníamos opción para elegir la ropa: el humilde colegial no tenía perchas en el ropero y tampoco agallas para protestar. Entre las rayas azules de las enormes batas blancas, nos tenían que durar unos cuatro cursos, sólo destacaba el rubio que hacia raya entre tanto morenito desdentado y el brutote, que siempre reventaba el inmaculado uniforme.
El invierno llegaba cuando, a través de megafonía, en el aula irrumpía la voz carrasposa del hermano Pedro, que fiel a su cita, nos avisaba de la obligación de alargar las alegres mangas cortas. Luego, a vuelta con las estaciones, celebrábamos la puesta del uniforme de verano con el aire renovado de las primeras salidas a la explanada de tierra arenosa y los primeros dibujos de mercromina, en codos y rodillas.
Y ocurría que casi nunca pasábamos de curso con la misma bata, que al primer cambio de estación se había llenado de pelotas y un poco más tarde había cedido protagonismo a las relucientes coderas de skay azul marino, que hacendosamente zurcían nuestras madres.

Ahora nadie, ni siquiera los meteorólogos que nos ilustran por las distintas televisiones, aciertan a cambiarnos el atuendo cada estación. Cada año el invierno está más cerca del verano y las hojas…
Las hojas del calendario caen más rápidas, cada vez más rápidas.

Ayer anduve media hora pisando charcos pero mis sandalias no se mojaron. Ayer fue un día de los de pasar hoja.


"Relatos para leer en tres minutos. Luis del Val"

Ediciones Sallent de Gállego. 2005
Reservados todos lo derechos

jueves, enero 10, 2008



















La madre que espera hijo,
La vecina que lo llama.

El adolescente que busca novia,
La novia que será madre.

La mujer que pierde al hijo,
La madre que lo trae al mundo.

El mundo de las mujeres

Mujeres.

Tejedoras de esperanza,
Moradoras de ilusión.

Entusiasmadas hembras
Con el don divino dentro.

Mujeres.









Reservados todos los derechos


Gato Negro


Editorial Alebrijes. Argentina


http://gatonegros.blogspot.com/

miércoles, diciembre 12, 2007

Insomnio


Y por las noches,


un gato negro de la mala suerte
Imprime sus patas en mi negro coche.
Las persianas bajan con más prisa que por las mañanas suben.

Por las noches se apagan las luces,
Pero mis sueños no se encienden.

En la calle el gato llora, la vecina asa sardinas,
Y dos adolescentes se quieren morder.
Maldita conciencia de yogures caducados y plantas sedientas,
Impertinente agenda electrónica que todo lo procesa.

Acaso esta noche duerma sedada por la tele basura,
Por las marionetas drogadas que brincan y gritan,
Por los peleles de timbradas y sensuales voces,
Que todo lo tienen.

Acaso esta noche duerma algo,
O una tormenta anuncie el fin del verano

Por las noches se apagan las luces,
Pero mis sueños no se encienden




"Gato Negro"

Editorial Alebrijes

Argentina 2007

Reservados todos los derechos

domingo, octubre 07, 2007

Princesa de Piernas Cortas






Ojeras profundas visten tu cara.
Grácil princesa de piernas cortas
y trenzas largas,
lágrimas verdes
y otras rarezas,
que sólo tú, carita de filipina, soportas.

Te observo en el descanso
chupando el pitillo
y bailoteo en tus oes
de humo vagabundo.

Una hoja verde
descansa en tu remanso.
Ríes y yo río,
y, entre pitillo y pitillo, yo charlo contigo,
princesa de trenzas largas
y de tiempos perdidos
junto al río.

En el frío recreo, de gris cemento,
cantas.
Y corres,
abanico de colores,
con tu falda de cuadros escoceses,
grises, verdes y amarillos;
con tus calcetines blancos
y tu jersey azul.
Y también –aunque lo disimules-
te veo hacer pucheros
con tus carrillos rosas
y tus ojitos chinos.

Pucheros de lágrimas y angostura
para una dama de rara alma
y corazón sin costura.
Pucheros de pétalos de amargura.

Mamá ya no estaba.
No te vio echar los primeros dientes
aunque ratones no te faltaron.
Ratones blancos, ratones grises.
Locos ratones
escalando incesantes por tu noria.
Trepadores melancólicos
en tu frágil memoria.

A tu corazón,
tierno como un queso,
no le faltaron bigotes.
Ni abuelos, ni abuelas,
ni tíos, ni tías.

En la puerta no estaba.
Y sonó la sirena.
Contaste una, dos, tres, cuatro y...
Cinco mamás.
Y no contaste más
porque más no contabas.
Y pronto aprendiste a restar.

Y restaste a mamá,
para nunca llorar.

Tu mochila rosa de piedras se llenó
porque tus piernas cortas no andaban
y tu rodilla herida sangraba.

Ella no estaba.

No soltó tus trenzas de india de la luna,
de rubia amazona sobre blanco poni.
No mesó tu cabello, de trigo maduro,
suicidado junto al río.
Ni estiró los calcetines,
blancos de ganchillo,
enrollados en tus zapatos rosas
de princesa linda,
de reina de la hojarasca,
de hechicera de promesas,
en lágrimas verdes convertidas.

Y tu abuela lloraba
y lloraba.

Pero tú, princesa de trenzas largas
y ojeras profundas,
mirabas el río.

Solo mirabas el río

¿A dónde va el río?, abuela.
El río no va,
el río viene de las montañas.

¿Y no va a ningún sitio?, abuela.



Ella no estaba,
en tus fotos de pimpollo blanco,
teñido de amapolas rotas,
y rosario pulido.

Grácil princesa de piernas cortas
y trenzas largas,
hoy tu luna está menguada,
y el pitillo va y viene nervioso,
del cenicero a tu mano
y de la mano a tus labios
y las palabras se enredan
con el humo endiablado
de tu pitillo rubio.

Hoja verde
en las mansas aguas del río que no va,
donde la niña rubia de trenzas largas
moja sus pies.



Reservados todos los derechos

2.004

domingo, septiembre 23, 2007

Tatuaje de Azúcar

A tientas,
y a tontas,
anduve haciendo piruetas.
Y tanto me balanceé,
que desperté colgada en tu cuello.

Dejé que libaras mis sentimientos
y te complaciste en ello.
Lametazos por mi cuello:
tu mi oso,
yo tu miel

Me arrollaste
y nos enrollamos.
Nos perdimos,
y ya nunca nos encontramos...

Y en la madriguera:
Tus pensamientos tatuados en la noche.



Novena Antología Poesía Hispanoamericana
Ediciones Lord Byron. España


Reservados todos los Derechos.

Memento





No hay remordimiento.
No lo hay.

Dulce y blando movimiento tierno.
Brillos y destellos.
-Tápate los ojos, súbete el embozo-

No es momento.
No lo es.

Divertimento bobo de aburridas almas sin lamento.
Sentimiento falso,
alquimia etílica de colores,
de largos amaneceres.
Calendario raro,
hojas secas sin testamento.

No hay sentimiento,
No lo hay.


Novena Antología de Poesía Hispanoamericana.


Ediciones Lord Byron. España


Reservados Todos los Derechos




jueves, agosto 23, 2007

Silencio Oportuno

A veces.
a veces
a
veces.
v
e
c
e
s
A veces,
empiezo a hablar
y no paro.


Hablo y hablo sin parar.
Como una loca oscilante hablo y hablo.
Hablo alto,
fuerte y claro.

A veces,
hablo y hablo para no escucharme,
para no encontrarme.

A veces,
por el momento a veces.












2007 Inédito



Reservados todos los derechos

jueves, junio 28, 2007

Ojo que te ve, poeta que sufre













Fotografía D. Gil Ripoll 2.007


La mirada ingenua
que siempre muerde amargo.


La mirada crítica
de alma maldita, que quisiera ser miope
y renunciar a gafas.

La mirada aviesa que se enamora de legañas.

Ojo que te ve,
mirada acomodada en rostro ojeroso.


Poeta que sufre.



2007 Poema inédito


Reservado todos los derechos

martes, junio 12, 2007

Cielo Raso





Todavía duermen arropados por el cielo raso. Caracoles con manos de estropajo y labios que saben a rancio, babosas con cuello de terciopelo y besos de satén rojo. Roedores de luna llena
y rumiantes de cuartos menguantes.

Duermen, todavía, sedados por el olor a sándalo. -Narices embriagadas de vainilla y ambarina-. Mediodía de tu vida y cielo raso en tu techo. Mecedora de caramelo y saetas de golosina que nunca te despiertan, suspiros de estrellas muertas arrancados de las horas, muertas también. Son pobladores de la noche, sopladores de la buena suerte que vienen para llevarte, son décimos de lotería no premiados, deseos arrancados; cupidos de extraña forma. Son arqueros de flechas quebradas, estrategas sin estrategia. Caminantes sin meta que Todavía duermen arropados por el cielo raso.

"Crucigrama de amapolas" puede leerse en: http://www.publicatuslibros.com/biblioteca/libro/crucigramas-de-amapolas-completo/
2007. Reservados todos los derechos.

miércoles, mayo 30, 2007

Corazón de amapola



Tienes manos
teñidas de amapola.
Frías manos
de tristes palabras pobladas
donde los silencios verdes
de hiedra perezosa
se enredan
por tus dedos largos.

Estiras de la colcha
y la colcha va
y viene.
Primero a tu lado
luego al mío,
y la colcha de azules es mar
y el embozo:
Caracola soprano
que trae olas muertas
a nuestros labios secos.

Veo tus manos
teñidas de amapola
y a mi corazón licuado
haciendo surf
en la cresta de la ola.

martes, mayo 29, 2007

Tener Nada

A veces
tengo nada
y eso es mucho más
que tener algo.
Hay días
que sólo a mí me tengo
y no me tengo ni en pie.

Y no busco,
porque si rebusco
de lo que encuentro
me asusto.



"Crucigrama de Amapolas "
publicatuslibros.com
2007
Reservados todos los derechos

miércoles, abril 04, 2007

Vodevil

Vodevil de puertas
que se abren y se cierran.
Cascabeles de gatos desorientados.
Luna de sonrisa enlatada,
que te silba y te despierta.

Son más de las doce y tú sin llamar.

Montañas de galletas,
Barcos que naufragan
en mi tazón de leche mareada.

Excusas mordidas,
Mala leche para desayunar...

Y esta noche vuelta a empezar:

Vodevil de puertas,
que se abren y se cierran.
Galletas en soledad.



Reservados todos los derechos

Permiso de armas caducado

Disfrazada con rulos fucsias
y corta bata acolchada, de lilas apagadas y mustio verde,
recorre los pasillos de la casa.

Disfrazada de buenas palabras
y armada hasta los dientes
estrangulas al músculo rojo,
rapero de sentimientos aniquilados
y volteas al fofo calendario,
suspendido entre el ayer
y el mañana.

Media vuelta de rizos atrevidos,
corbatas de corales y flores de espuma de mar.
Media vuelta a los arrabales
donde el café humeante te espera en la cocina
Y también la costumbre
que, aunque armada hasta los dientes,vive sorda de palabras.

Crucigrama en lata de sardinas

La brevedad de una lata de sardinas
es el roto silencio del descanso del guerrero.
El plato frío
con las sardinas muertas
que nada dicen.






Dicen que no hay nada que decir
y nada dicen.

Montones de crucigramas vacíos de palabras
alborotan por los rincones del salón,
-de macetas muertas lleno-.
Mudos mapas de palabras bobas
que nada dicen.

Dicen que no hay nada que decir
y nada dicen.

Y nada dice el guerrero,
nada sus frías manos,
nada sus tristes ojos.








Reservados todos los derechos

Edic. Lord Byron España 2006

miércoles, enero 31, 2007

Comunícate

Después del primer encuentro, sintió como si el mundo fuera más grande. Manuela dudaba sí lo había tocado o alcanzado. El mundo a mis pies, se decía una y otra vez. Tal era el regocijo que sentía que por un momento quiso creer que toda la felicidad se la debía a un cuarzo de alma que le habían traído de Afganistán y que, según le habían contado, colocado primero en la mano del corazón y luego en la derecha, preñaba de ilusiones a la persona que lo poseía. Manuela así lo hizo. Pasó un día, otro, incluso una semana. Pero todo seguía igual... Bueno, todo no: casi todo. Sus ojos eran dos mariposas, que revoloteaban por el cielo de sus mejillas, y sus labios dos alas, que Manuela agitaba con ternura. Era el rostro de la espera, que aun tardaría dos semanas en desdibujarse.

Apareció como siempre lo hacen las cosas buenas: de repente. Llegó a ella cuando sus labios alados habían enmudecido, ahogados de tanto suspirar. Se asomó, tímidamente, por la pantalla del televisor y Manuela quiso tenerlo.

Hace un minuto ha vuelto a sonar la melodía de su amor. Debajo del volumen número tres de sus oposiciones le estaba esperando y ella, ilusionada, se ha abalanzado sobre él. Era Marta desde el aeropuerto. Manuela, apoyada en el quicio de la ventana, no deja de pensar en la suerte de su amiga, de viaje de novios en Roma. Manuela coge aire a pleno pulmón y lo expulsa en el cristal. Después, con su dedo, escribe sobre el vaho: Roma. Es genial, piensa, si lo leo al revés, Roma se convierte en amoR.

Manuela baja la persiana y regresa a su mesa de trabajo, donde, iluminada por el flexo, relee con atención el segundo capítulo del Quijote.

- Es curioso, dice Manuela mirándole tiernamente, tan solo hace un mes que entraste en mi vida y ya no puedo vivir sin ti.

Su teléfono móvil no le contesta.




"Quinientos Enamorados"
Egido Editorial
Zaragoza
año 2.000

Reservados todos los derechos

sábado, enero 13, 2007

Pájaro que no pía





Las mañanas

me arrugan



cuando te hago la cama

y te aliso la almohada.


Cobarde chacha de amor,

que en tu ausencia baila caprichosa
en tu camisa de franela




Coqueta enamorada

que presumida ahueca el delantal
y busca tu reflejo
en la tapa de la cacerola,
donde mima las lentejas..


de la suerte...



De la que nunca tuvo.





Las noches me encienden

cuando deshaces la cama.





Y soy tu modistilla

y te coso una corbata de besos,
para que cometas excesos




Lindo pájaro azul que se posa en la noche.

Enigmático ser alado
que centellea en la noche...

La que nunca vivimos.





Editorial Nuevo Ser
a.2.004 Argentina

Reservados todos los derechos

miércoles, diciembre 13, 2006

Anima Indómita
















Indómita
cabalga en el sillón del salón.
El alma inquieta viaja entre púrpuras montañas
Y cimbreantes juncos.

Al trote y al galope
Viene y va.

Va
y viene.

Collares de cuarzo rosa
Y lacios cabellos rasgando el aire:
Energía en movimiento
que no se detiene.



Incluido en la antología
poesía Española del siglo XXI
Ediciones Lord Byron. Lima

Reservados todos los derechos.

domingo, noviembre 05, 2006

De Flor en Flor

A Irene Soria

Carámbano de lilas,
confitura de violetas,
rosas borrachas de sábado
y rojas de San Valentín.

Entre cábalas
una margarita se deshace en tu mandil
sin respuestas
sin mañanas...
y entre tus dedos nacen
rotundos crisantemos
de hiriente crespón.

Una triste mano golpea el cristal,
una enamorada
y hasta una muerta.

Suena el carrillón de viento
siempre a deshora
como el reloj tartaja
de la abandonada y otoñal estación
donde el viejo arrabal colecciona adioses
esperas aplazadas de fiambrera templada


y compases
de trenes fantasmas.

Se cierra la puerta
y se deshace el telón
que esconde tu mano
en la chistera de maga.

Tus dedos,
equilibristas de tallo, del verde terciopelo
y de los lazos de colores...

Tus dedos,
borrachos de rutina...

Tus dedos,
alquimistas del calendario...

Tus dedos
van de flor en flor
para crear una ilusión.
Reservados todos los derechos

domingo, octubre 01, 2006

Una vez al año, en fin de año


365 Días.
Trescientas sesenta y cinco mentiras.

Los cabellos
me atosigan por encima del escote
y oigo una voz repetida
que, destimbrada, me dice:
De pronto, haremos tarde.

Soy una amazona doméstica.
Al trote y al galope.
Soy una amazona en zapatillas,
sin herradura y sin suerte...
sin espejo donde mirarme.
Y siento un aire soplado,
quizás, también resoplado.

Llegaré tarde.
¿Tarde para quién?

Tengo una careta nueva,
una careta de amazona beata.
Si voy perder la apuesta,
mejor con la careta puesta.

Soy una amazona con caballo de cartón.
Caballo que no galopa,
ni trota,
ni nada.
Caballo de cartón roto.

365 Días.
Trescientas sesenta
y cinco mentiras.

Un año más:
¿Arremolinado bajo la sombra
del magnolio centenario?

Dicen que echa las cartas
a la luna menguada.
Dicen que tiene trescientas
sesenta y cinco narices.
Dicen que es invisible.


Nadie lo ha visto
Y todos lo cuentan.

Y dicen, también, que tiene trescientas sesenta y cinco mentiras.

Al trote y al galope.
Soy una amazona con rulos en la cabeza,
mandil de cuadros rojos y blancos
y sin tiempo para mirarme.

He comprado unas botellitas
para imaginar
365 caballos blancos.

Este año que es bisiesto
a lo mejor galopo en Pegaso.



De su Poemario inédito "35 Silencios"
Reservados todos los derechos

miércoles, septiembre 13, 2006

A Nieves y Laura













Prima del jardín,
última flor del campo:
Esencia única.





Selección de Haikus Alma de Campo

Reservados todos los Derechos

jueves, septiembre 07, 2006

Cascabel

















¿Quién le pone el
cascabel al gato?

El estúpido que se lo ató
Lo anudo como marinero de alta mar.
Y no existirá marola que salpique su rompeolas
Tampoco faro que lo reconozca.

El mudo cascabel que lleva mi felino parlanchín
Le trepa por el cuello como una garrapata.
Cada vez que le hago cucamonas
Me araña y en su pelotón de lanas
Enmaraña todas sus ganas
De gatito mimoso.

¿Quién le pone
el cascabel al gato?

Hoy le robe una mirada
Y mi pobre gatito,
despensa de la malvada garrapata,
entornó sus rasgados ojos
De príncipe turco.
Y mi sueño
de castillos, rosales trepadores,
arrogantes amantes y vaporosos camisones de tirantes
Por el tejado se fue.


de su poemario "Amapolas y Cacerolas",
incluido en la antología "Poetas del 2.004"
Miami. E.E.U.U

Reservados todos los Derechos

domingo, agosto 13, 2006

Alma de Agua

















Quieren tus ojos
Pintar arco iris
En los grises lomos de los peces saltarines.

Tus pies quieren
Ser libélula azul,
Caballito del diablo saltando entre nubes.

Tus oídos quieren
Sentir caracolas marinas
En momentos silentes.

Seductoras algas tus manos,
Cometa o gaviota tu lengua,
Arena fina tu risa.

Y tú quieres.
Una idea azul quieres
Para ahogar las penas
Y chupar la sal de tus labios cansados.



El mar.
Sólo el mar
Y tú abrazada a él.
Sola.
Sola en el mar.


Incluido en la XIV Antología de la Nueva Poesía Hispanoamericana.
Ediciones Lord Byron. Lima. 2.006.

Reservados Todos los Derechos

domingo, junio 04, 2006

Poetas en Blanco y Negro



“ A las Anas
y a los que nos alegran las mañanas ”


Hay cuadros sin marco,
sin fondo,
sin colores.
Mudos cuadros
que se atreven, como escaparates sin clientes.
Vacíos cuadros donde los tristes poetas resisten,
sin muchos alicientes,
al otro lado.
Al otro lado del mar.

Todos los días
y a todas las lunas,
las desconchadas escaleras del hospital son encuentro de lágrimas perezosas,
relojes impacientes,
pañuelos rotos
y risas desenlutadas.

Los números quietos,
- como horas aplazadas que nada dicen -
abrazados a las puertas de las blancas estancias,
donde flores marchitas velan a los enfermos de ojos perdidos.


En cada ventana, cada noche crecen brotes primaverales
entre los dedos de los poetas que no duermen.

Cuadros dibujados a mano alzada
y pintados a brocha gorda
por un zarramplín del destino.

Poetas sin ducha de diario
que cada noche retan a Morfeo.
Abatidos beatos,
que rezan sin rosario,
búhos abrazados a un mendrugo,
que por el día dormitan
con el balanceo de un andamio.

Son equilibristas poetas,
artistas esenciales,
que cada día rompen lunas
desde un viejo sillón del hospital
.
Incluido en la XIII Antología
de la Nueva Poesía Hispanoamericana. Lima.
Reservados todos los Derechos.

sábado, mayo 20, 2006

Amapolas




Acaricias mi mano con la premura de la tarde del domingo,
Del adiós que nunca llega,
Del instante que prolongamos hasta el infinito,
En momentos que retiene mi memoria.

La memoria que ahora detengo
Y que inquieta, aletea en busca de tus ojos.

Ojos que no te ven pero que te tienen
Con la misma fuerza que hace unos días,
Cuando sentía tu aliento sobre mi espalda;
Cuando alegre lloraba, al ver crecer
Amapolas
en tu almohada.


De su poemario "Galletas en Soledad"
Reservados todos los Derechos.

sábado, mayo 13, 2006

Día 14

He vaciado tus bolsillos,
husmeado en tu cartera
y también en la guantera de tu coche,
la gatera
donde suave nos mordíamos.

Me miras
y sonríes.
Sigo siendo tu gata,
¿Ya no me conoces?

Todo el día te he esperado
y también un beso,
una flor...
¿por qué no me arañas?

He atrapado tu sonrisa
en nuestro catorce de febrero,
mientras tu acariciabas los catorce aciertos
de la próxima quiniela.

Hoy garbanzos para comer
Mañana...
tu bote millonario.


De su Poemario "Amapolas y Cacerolas"
Incluido en la Antología Rapsodias. Montevídeo 2.006.

Reservados todos los derechos

lunes, marzo 20, 2006

Lienzo de Suspiros


Pintar limonadas, cucañas y
cuchipandas de payasos, borrachos de natillas,
en tus sueños
de peces de colores
y sirenas menudas con gargantillas de perlas.

Sentir, niño dormido,
tus ronquidos de hombre...

Y para tu hambre:
bodegones de chocolate
y buñuelos de aire.


Reservados todos los derechos

miércoles, marzo 01, 2006

La Vieja Escuela

La emoción de la sirena del colegio,
la de la cartera nueva
y el uniforme recién planchado...

Los latidos del ayer,
hace mucho,
todos juntos en mi almohada.

Lapiceros de colores y cartillas de renglones rectos,
vocales tiernas como bollos.
Tic-tac de Pepito Grillo
en el bolsillo de mi camisón verde.

Verde como la esperanza de la moneda perdida,
arrojada a la fuente
en cualquier lugar.

Tan pronto
y los deberes sin hacer.
Tan tarde
y ya en la cama esperando
el milagro del despertador.


"Antología de Poesía Española. Poéticas desde la Postmodernidad."
Ediciones Lord Byron. Lima. 2.005

Reservados todos los Derechos

Diálogos con escritores

Es un verdadero placer ver publicado mi ensayo sobre Safo de Lesbos en el libro Diálogos con escritores, de la editorial Avant. Diálogos con...